El hecho ocurrió en Moreno y esto se debió a que las calles estaban en un estado desastroso. El joven afectado sufre una severa enfermedad y debe alimentarse por botón gástrico. 

Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

"El municipio abandonó a mi hijo", reflejó Claudia Silva en declaraciones a Crónica, horas después de que al joven le postergaran una cirugía porque la ambulancia no pudo trasladarlo, producto del mal estado de las calles en la localidad de Moreno. Rodrigo sufre una severa enfermedad, y debe alimentarse por botón gástrico.

 

Justamente la intervención quirúrgica había sido pactada para colocarle uno nuevo. Sin embargo, la misma se reprogramó para las próximas horas, aunque las autoridades médicas le reconocieron a Claudia su anhelo de "esperemos que no llueva", puesto que si no los accesos se tornan aún más intransitables.

A la espera

A las 15 del último martes, Rodrigo aguardó junto a su madre, Claudia Silva, por la ambulancia que debería llevarlo a la Clínica Bazterrica. Sin embargo, a los pocos minutos le informaron a la mujer que el transporte no podía ingresar a la calle Constancio Vigil al 2000, del barrio Cortejarena, de Moreno, como consecuencia del barro y el agua de lluvia estancada, que ilustraban el estado desastroso de la arteria.

 

En este sentido, Silva reconoció que "desde 2015 que vengo con este pedido pero me dijeron en el municipio que no había plata para el asfalto, sólo para hacer un emparejado con cascotes". No obstante, en ningún momento tuvo lugar la reparación de la cuadra y por lo tanto, era una odisea cada ocasión en la cual Rodrigo se retiraba de su casa rumbo a un centro de salud.

La gravedad del caso radica en que, ante la imposibilidad de traslado, se suspendió la operación a la que tenía que someterse Rodrigo, con el fin de que le cambien su botón gástrico por uno nuevo. Al respecto, su progenitora remarcó que "más allá de que perdió el turno, lo que más me molesta a mí es que si mi hijo se descompensa: ¿qué es lo que hago con él? ¿Cómo le doy asistencia? Necesita sí o sí ese recambio porque es el único medio por el que se alimenta".

En consecuencia, el procedimiento médico fue reprogramado para el martes próximo, aunque las mismas autoridades médicas le confesaron a Claudia que "esperemos que no llueva", puesto que tras una precipitación, la calle Vigil al 2000 es imposible de transitar. "Yo vivo a una cuadra del asfalto", dejó en claro la desconsolada madre.

Un desamparo que también se manifiesta en la peligrosa y cuantiosa acumulación de residuos en las inmediaciones de la vivienda del joven, quien no debe estar expuesto a ningún factor contaminante. El hijo de Silva, de 23 años, padece de una encefalopatía crónica no evolutiva y desde hace siete años realiza una internación domiciliaria en su casa.

Los alrededores del hogar son un serio obstáculo para la recuperación y el cumplimiento del tratamiento por parte de Rodrigo. Por esta razón, su progenitora enfatizó que "me da mucha bronca e impotencia. Es muy injusto que el municipio no haga nada por la gente. Siento que nos abandonaron". La salud de su hijo está en juego y la desesperación es cada vez mayor.

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