La disputa entre el oficialismo y los bloques Pejotistas y Kichnernista, sobre el endeudamiento, constituye una verdadera cortina de humo.

El debate del presupuesto 2019 ha dejado afuera a la principal deuda, que es la que han contraído las familias trabajadoras de nuestra provincia como producto de una inflación imparable, tarifazos obscenos en los servicios y techos salariales que deprecian el poder adquisitivo del salario.

La disputa concentrada en la deuda provincial cuenta con un fuerte componente demagógico, pues el PJ ha votado el conjunto de pedidos de endeudamiento y el kichnerismo gran parte. Son corresponsales del endeudamiento provincial y es por esta razón que no cuestionan su pago, si no la forma.

El endeudamiento fue a financiar las exenciones impositivas a sectores concentrados de la economía, a subsidios a la educación privada y la caja de los intendentes, también de la oposición.

Se cae por su propio peso la idea del “ordenamiento de las finanzas provinciales” y también queda en evidencia el carácter parasitario del endeudamiento, pues los mendocinos no han visto modificada su realidad en las barriadas que siguen sin urbanizar y se inundan ni bien llueve, tampoco la construcción de viviendas, ni el impulso a ninguna actividad sustentable. Solo algunas obras en hospitales y escuelas sirven para la campaña publicitaria del gobierno, pero para nada han modificado el estado crítico de los edificios escolares o de salud.

De esta forma ocultan un nuevo capítulo de ajuste contra el pueblo trabajador que se expresa en reducción salarial vía inflación y techos salariales, la urgencia de profesionales y personal en hospitales, centros de salud, dinaf, oales y escuelas. También una reducción en términos de poder adquisitivo de los presupuestos destinados a salud y educación.

 Superávit o confiscación al bolsillo

El supuesto superávit fiscal anunciado no es otra cosa que un incremento de más de 6 mil millones de pesos en concepto de regalías, como producto de la dolarización de los hidrocarburos. Esta suba es pagada por todos los mendocinos cada vez que cargan combustible a sus vehículos o maquinaria.

El “ahorro” consiste en el congelamiento de la planta de enfermeros y maestros que mantiene a duras penas los sistemas sanitarios y educativos.

La incorporación de tercerizadas en distintas área del estado junto con los contratos de locación y prestaciones de servicio, han aportado notablemente al “ahorro” a costa del salario y la estabilidad de los trabajadores.

Finalmente el presupuesto 2019 está asentado sobre parámetros falsos, como una inflación del 23% y un dólar a $40, cuando el acuerdo con el FMI permite llevarlo a $60. Estos parámetros han sido descartados por el conjunto de los analistas económicos que también prevén una recesión mayor.

A la vez es necesario remarcar que es falso el discurso del gobierno en relación a un presupuesto con superávit y sin endeudamiento. El presupuesto presentado por el gobernador está basado en 9000 millones de déficit fiscal como demuestra la diferencia entre los ingresos y los egresos. La mayoría de este déficit pretende ser saldado con nuevo endeudamiento en el 2019 haciendo uso del crédito no usado que el peronismo le habilitó el año anterior, y en la intención, por ahora fallida, del "rollover" de 3600 millones. 

El FIT rechaza la polarización falsa que pretenden imponer radicales y peronistas, por eso votaremos consecuentemente  contra un nuevo presupuesto de ajuste, déficit y endeudamiento y exigimos el no pago de la deuda a los especuladores, que sólo en 2019 equivale a 3800 millones en concepto de intereses a los fondos buitres. Finalmente planteamos la necesidad de un presupuesto que empiece por dar respuesta a las demandas del  conjunto de la población trabajadora y explotada.

Senadores Víctor da Vila y Lautaro Jiménez

Compañeras Soledad Sosa y Noelia Barbeito

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »