Anahí Benítez tuvo un final peor de lo imaginado. Según arrojó la autopsia y en datos que se encargó de revelar el letrado que defiende a Marcos Bazán (34), único detenido por el hecho, la adolescente de 16 años fue enterrada viva. De terror. 

"Lo que dice la autopsia es que recibió algunos golpes, que perdió la consciencia. Habla de una serie de punzadas que tienen dos centímetros de profundidad. Además, señala que la muerte se pudo haber producido por asfixia, es decir que cuando la enterraron tenía pérdida de conocimiento, pero no que había fallecido antes", aseguró el defensor de Bazán, el único detenido y quién vive a apenas 300 metros del lugar del macabro hallazgo.

El letrado habló con Crónica TV y resaltó que estaba sumida en un "estado de inconsciencia en el momento en el que fue enterrada" y que presentaba "tierra en la boca".

El abogado, con total frialdad, concluyó: "Se puede inferir entonces que murió enterrada, es decir que tenía conocimiento en ese momento", determinó.

En su indagatoria, Bazán explicó ante la jueza el hallazgo de cada uno de los elementos que lo incriminan: ropa, sangre, cabellos y comida similar a la que se halló en el estómago de Anahí.

Aseguró que la ropa y cabello son de su novia, que pasa con él varios días en su casa. Manifestó que la sangre podría ser de ella o incluso de sus mascotas y sobre la comida, reveló que es el alimento que usa para dar de comer a sus mascotas.