La Legislatura porteña modificó el proyecto del oficialismo que obligaba a los conductores de motos que circulen en la Ciudad a llevar en su casco un autoadhesivo con el número de la patente del rodado, y acordaron una normativa que solamente exija que el acompañante porte un chaleco reflectario con el dominio impreso.

La decisión se dio durante una reunión de dos comisiones de la Legislatura, destinada a analizar el expediente del diputado del PRO Daniel Presti, que busca crear una normativa frente a los casos de robos cometidos por delincuentes a bordo de motos y que, a su vez, es resistida por trabajadores que usan este tipo de rodados para desarrollar su actividad laboral.

El proyecto original, presentado hace poco más de un mes, planteaba nuevos incisos al Código de Tránsito y Transporte determinando como obligatorio para los motociclistas "llevar un calco adhesivo indeleble e inviolable", en el que figure el número de patente de la moto en el casco protector, tanto del conductor como del acompañante.