Nicolás nació dos semanas antes de cumplirse la fecha de parto ya que su madre, Gisela Fernanda Gutiérrez, de 35 años, pasó por un embarazo muy complicado con dos amenazas de aborto. Sin embargo, a los siete meses de gestación, el pequeño ya se mostraba sonriendo dentro de la panza de su mamá.

Los padres del niño viven en la localidad bonaerense de Avellaneda desde hace diez años pero como ambos son oriundos de Jujuy, decidieron dar a luz en esa provincia para que su hijo también sea jujeño. 

Nicolás David Ureña Gutiérrez, quien actualmente tiene un año y un mes, nació con casi 4 kilos y con 57 centímetros de altura y su madre le confió a Crónica que el niño "fue muy buscado y deseado, sonríe todo el tiempo, es cómo se lo ve en la ecografía".

La médica quien la acompañó en el embarazo aseguró que "el hecho de que haya salido sonriendo en la ecografía, es un caso muy particular".

Gisela, se recibió durante la gestación de profesora de nivel inicial y decidió no trabajar aún para cuidar a su "pequeño bebito" junto a su marido Fabricio David Ureña, electricista de teatro de 37 años.