Un habitante en el suroeste de China enloqueció y mató a sus padres y luego a 17 vecinos en un intento por ocultar su crimen.

Según la investigación policial, Yang Qingpei discutió con sus padres por un tema de dinero y los mató. Temiendo que lo identificaran como el asesino, asesinó a 17 vecinos en la villa de Yema.

Fue arrestado en la capital provincial de Kunming, a unos 200 km (120 millas) de distancia, unas horas después de que fueron hallados los cadáveres en diferentes casas.

Se trata de uno de los peores casos de asesinato en años recientes en China, donde los ataques al azar en escuelas y transporte público se atribuyen a gente con conflictos familiares, con vecinos o la sociedad en general.